Dinámica de pura tensión y estrategia: El objetivo principal es poner a prueba la habilidad de cada jugador para evitar que las esferas se unan entre sí. Durante el turno, cada participante debe colocar una de sus esferas magnéticas en cualquiera de los espacios cóncavos del tablero. Al hacerlo, la fuerza de atracción puede jugar una mala pasada y hacer que varias bolitas se peguen de golpe a la base imantada. Si esto pasa, el jugador tendrá que llevárselas y seguir jugando con todas ellas, lo que vuelve a las partidas súper dinámicas y cambiantes. Carrera por quedarse sin esferas: Toda la diversión se centra en calcular bien los espacios libres y la fuerza de los imanes. Gana el primer jugador que logre colocar todas sus esferas magnéticas en el tablero sin que estas se atraigan o se unan entre sí, desatando risas y sorpresas en cada jugada. Formato listo para usar: El tablero tiene una medida de 28,3 cm x 28,3 cm, ofreciendo una superficie amplia con múltiples cavidades para distribuir las piezas. Además, al ser un juego puramente mecánico y magnético, no requiere pilas, por lo que está siempre listo para poner sobre la mesa y empezar a jugar.
